Al final del curso altos directivos de la empresa, incluido el señor Vega, nos hicieron una comida, después de un examen, el cual pase con alto promedio. Recuerdo que en la comida estaban el señor: Lewis, y N. C. Fooy, directivos de General Tire international. Al dia siguiente que regresamos a Guadalajara, me mando llamar el señor Vega, y me dijo; debido a su superación, y altos promedios de ventas, quiero que UD atienda la sucursal: Las Torres, que se ubicaba sobre esa Avenida, (hoy Lázaro Cárdenas) y la calle Olmo, colonia del Fresno. Inmediatamente pensé en mis estudios, estaba en el momento determinante de decidir continuar o dejarlos, dedicándome de lleno a la venta de llantas, pero ya con un negocio. Era realmente difícil la decisión, la consulte como mis padres, y mi madre como siempre me apoyo para que continuara estudiando. Vendría otro problema el horario de clases se complicaba aun mas, el negocio se tenia que abrir a las 9:00 AM y automáticamente tendría que permanecer ahí, ya no podía volver a la escuela por la mañana. Tendría bajo mi responsabilidad, a una secretaria, un empleado para montar y desmontar llantas, otro para atender problemas auto eléctricos, y también dedicado a linear y balancear. La responsabilidad era grande, además tenia un almacén con existencia en llantas, y herramienta, y había firmado de recibido de todo ello al señor Vega.
Me decidí a quedarme como gerente de dicha sucursal, era una experiencia más en mi vida. Se abrió el negocio y empezó a funcionar me avoque a visitar a todos mis clientes especialmente a los de la zona del Mercado de Abastos. Inmediatamente note que mis ventas disminuyeron notablemente cayendo en mas de un 50% me preguntaba cual era el problema. Y llegue a la conclusión que mis clientes de Abastos, no podían dejar sus negocios durante el día, para ir a la sucursal, a comprar llantas, lo mismo sucedía con los de fuera de esa área. Ellos estaban acostumbrados a que yo los visitara periódicamente, les levantara su pedido, y se les surtiera en su domicilio. Uno de ellos que me compraba constantemente era el señor: Ramón Michel Barajas + (Alias “El buchón”) paisano de Unión de Tula, inclusive me llevo a la sucursal a Carlos Arechiga, (El Friacos del pueblo) para que me comprara. Ambos carecían de tiempo para ir a la sucursal a comprar, o bien por algún servicio, requerían de la atención en sus domicilios.
Por otro lado en la escuela estaba perdiendo ya dos clases la de 8:00 a 9:00, y la de 9:00 a 10:00 AM mis estudios se complicaban demasiado.
Sentía poco ánimo de continuar estudiando, pero luchaba por no dejarlos. Me sostenía la ilusión de algún día poder tener un despacho jurídico en mi pueblo, o bien ser funcionario publico.
Por esas fechas organice un paseo a mi pueblo Unión de Tula. Allá me esperaba un equipo de foot Ball, del cual estaba al frente el Dr. Miguel Bonal. (Mi maestro de Química en la Secundaria) En la facultad organice otro equipo, y pidiendo cooperación a todos mis compañeros que íbamos a ir, un sábado secuestramos un camión urbano en Guadalajara por fuera de la Facultad de Derecho, íbamos aproximadamente unos 30 compañeros entre ellos: “El cafre,” (Quien se dedico a atender un taller mecánico) “El Peluchin,” (Quien años después fuera Delegado de la PGR, al parecer en Chiapas) Cuauhtémoc Lorenzana, (Quien ocupo del puesto de director de COPLADE, durante la gestión de Cosió Vidaurri) Cantú Cantú, (litigante) Reyes Osorio, (+) Jesús Jiménez, (litigante) Cedillo Jiménez, (litigante) José Morales Buen Rostro, (quien ha ocupado diversos puestos públicos hasta la fecha) Do Sul, Ángel Gómez, (Quien laborara para el Ayuntamiento de Zapopopan Jalisco) Magallanes, (Que ocupara altos cargos en el Poder Judicial Federal) Pedro Eusebio Bernardino, (Ex Secretario del Juzgado de Primera Instancia de Tamazula de Gordiano) Y otros mas cuyos nombres se me escapan.
En la carretera camino al pueblo, al llegar a las curvas antes de llegar a Tecolotlan Jalisco, el Cafre haciendo alusión a su nombre, le pidió el camión al conductor, y en una curva pego por la parte de atrás con un tráiler, uno de los vidrios corto la frente de nuestra estrella del foot ball, Cantú Cantú, llegamos a Tecolotlan, y en un consultorio dental, el doctor cosió las heridas de mi compañero, pero ya no pudo jugar.
Allá en Unión de Tula, anticipadamente había ordenado una birria de Chivo, con Doña Pilar, (Menudera, mama de Adolfo Cortinez) me había costado quinientos pesos. Llegando fui con Cesar Herefort, y compre cerveza (Corona) varios cartones, se los lleve a mis compañeros al campo de juego, (Por cierto perdimos, 2 a 1) Miguel Ángel Castellanos, me facilito su casa, y ahí puse unas mesas, y comimos la deliciosa birria. Luego lleve un mariachi que me cobraba a cuarenta pesos, la canción, pensaba que alguno de los compañeros contrataría más, pero nadie lo hizo, y nada mas nos tocaron tres canciones. Aun recuerdo como Pedro Eusebio Bernardino, al estar comiendo la birria, aventaba hacia arriba los huesos de la misma, y gritaba: “Esta muy rica, quiero massss…”
Terminada la comida, la mayoría de los compañeros se regresaron a Guadalajara, y nos quedamos en el pueblo; Ángel Gomez Contreras, Jesús Jiménez Baltasar, El Cafre, y Reyes Osorio + Allá pasamos la noche no sin antes festejar, que habíamos perdido el partido de foot ball, dormimos en el Hotel del entonces padrino; Luís Gomez, pretendía por ese hecho un buen descuento, el cual nos negó. Al día siguiente con aquella “cruda” que golpeaba mi estomago, y remataba en mi cabeza, abordamos un autobús y viajamos a Guadalajara.
En mi trabajo, la sucursal llantera seguía funcionando con todas mis limitaciones, debido a mis estudios. El punto álgido de todo ello llego cuando como a los tres meses, de estar en servicio, sin avisarme nada el señor; Vega, llegaron directivos de la ciudad de México y el señor Vega, los llevo a la empresa con la finalidad de mostrarles las instalaciones ese día ocasionalmente llegue aproximadamente a las 9:30 AM ya que venia de la escuela retrasado, y como era el único que abría y cerraba, al llegar vi gran cantidad de personas desesperadas que esperaban que se abriera, entre ellos el señor Vega. Su disgusto fue grande, y entonces ya en privado le dije que me volviera a mi antiguo puesto de vendedor, en donde me iba mejor. Accedió y entregue el negocio al señor: Sergio Santillán, compañero de ventas. Así terminaba mi efímera carrera como Gerente de un negocio de venta de llantas.
Debido a la pérdida de Derechos a exámenes en la escuela por la falta de asistencias perdí el Derecho en la materia de Procesal Penal, que nos impartía el maestro: Alberto Arambula Magaña, quedándome a repetir curso. Fue en el tiempo en que el maestro, se retiro de la imparticion, debido a una publicación que apareció en el periódico: El Occidental, en donde el licenciado compartía sus alimentos en una fiesta con: Carlos Morales (El pelacuas) El Cherezada, y el Neri, entre otros. Facultándose entonces como titular de su materia, a su maestro adjunto. Yo decidí en vez de solicitarle el “favor” a este, para que me diera la autorización a examen extraordinario, mejor ir al despacho del licenciado Arambula, y se lo pedí a el, quien me dijo que porque no lo había hecho con el nuevo maestro, y yo le dije que para mi, el seguía siendo mi maestro. Inmediatamente me firmo mi solicitud, que desde luego la hicieron valida en la en la secretaria de la Facultad.
Continuará el martes, en la siguiente entrega...
Lic. Herman Rene Real
Contacto: recuperacionexpres@gmail.com
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